2.03.2009

SOPA DE PELOS

∴∴∴

En esto que me preparo una taza de sopa instantánea y me propongo leer hasta que los ojos me salgan de las órbitas, me aposento en mi cama (dos almohadas en la espalda y el enorme edredón por encima), dejo la taza de sopa en la mesilla de noche para que se enfríe, y continuo mi lectura de Tokio Blues que, si no tan bueno como Sputnik, my love, interesante y distraído (creo que no es esa la palabra que busco). Tan tranquila estoy yo leyendo y disfrutando de mi insomnio, cuando de repente la increíblemente torpe de mi gata mete la cola dentro de la sopa (no quiero saber cómo lo ha hecho).
Quema, la sopa quema. Pero ella parece no darse cuenta. Me doy cuenta yo cuando pequeñas gotitas humeantes salpican mi piel, mi libro, mi almohada.

Ahora está por ahí, con la cola bañada en sopa y bañando todo lo que encuentra. Hay gatos que mean las esquinas, la mía va dejando un reconfortante olor a verduritas por los rincones. ¿Qué más puedo pedir?
La página 93 de mi libro tiene una mancha (no sabría decir si amarilla o verde) con trocitos de zanahoria como puntos en las i.

¿Quiere una servilleta, Señora?

∴∴∴

4 comentarios:

Madieta dijo...

Encara sort que no es va espantar i et va tirar tota la sopa per sobre, potser és que s'està fent adulta per fi :D

Anónimo dijo...

Només hi faltava la sopa amb tropezones a casa teva, jajajajajaja. mua

Unknown dijo...

suenate los mocos!!!!

Anónimo dijo...

Aquí n'hi ha un que es va menjar un tros de pizza rosegat i llepat d'un gat fumeta, i que no se'n va adonar fins que no li van dir... que tenen en contra nostra els gats?!